viernes, 11 de junio de 2010

CARTA A GABRIEL

Decía Gandhi que la grandeza de una nación y su progreso moral puede ser juzgado por la forma en que sus animales son tratados. En mi opinión, esta frase es una de las mayores verdades que se han dicho. El texto que os pongo a continuación es muy duro, entenderé que algunos de vosotros decidáis no leerlo, también entenderé que otros penséis que siempre estoy con lo mismo, contando historias tristes, pero no os hacéis una idea de lo importante que es que estas historias salgan a la luz y de que los autores de estas atrocidades, aquellos que se hacen llamar seres humanos, sean rechazados por toda la sociedad. Os diréis que no es necesario que leáis esto porque no sois vosotros los que hacéis este tipo de cosas, pero yo creo que es importante que todos estemos concienciados y que concienciemos a la gente que esta a nuestro alrededor, porque la persona que menos creemos, esa que un día da una patada a un perro vagabundo que le esta "molestando", esta mas cerca nuestra de lo que creemos.

Como bien decía Gandhi,todo esto es un reflejo de la sociedad, en este caso la española, no os hacéis una idea la cantidad de animales que son maltratados en nuestro país. En la protectora con la que colaboro, sabéis quienes son los países que adoptan a la mayoria de nuestros perros? familias de Alemania y Holanda, los mandan allí desde la protectora de Almería. Quizá deberíamos reflexionar por qué? es que en sus países no hay perros abandonados? puede que ellos tengan otro concepto de los animales?

Nos asustamos si vemos que los niños amenazan a otros en el colegio y lo graban con el movil, si dos amigos acaban matándose por una pelea a causa de una deuda, si en la calle apalean a un inmigrante, si una pareja de novios se separa y uno de ellos acaba colgando fotos comprometedoras en Internet solo para hacer daño. Con este tipo de cosas nos echamos las manos a la cabeza, pero por otra parte a muchos les parece muy normal cuando un "ciudadano de bien" asusta a un perro vagabundo que merodea la zona donde él esta, normal, ese perro tiene garrapatas, que asco! o incluso llega a darle una patada. Muchos tampoco se asustan cuando un grupo de niños apedrea a un gato o coge a un perro y le pegan y corren detrás de el, no pasa nada, son cosas de niños, quien no lo ha hecho alguna vez?
La gente tiene que empezar a asustarse con estas cosas porque son el primer síntoma de enfermedad de una sociedad, y os puedo garantizar que la sociedad española es una sociedad enferma.

Siento haberme extendido tanto, pero hablar de estos temas me quema la sangre y mis manos se disparan ante el teclado de mi ordenador. Sin mas os dejo con la carta escrita por Nuria, una chica de la protectora LA GUARIDA, de Puente Genil, es una carta dedicada a Gabriel, un pit bull al que acompañó en sus ultimas horas de una vida dedicada a las peleas de perros, hasta que fue abandonado, viejo y destrozado.

MARIA MOLINA

DEDICADO A GABRIEL


He deseado esta tarde triste, quedarme a solas contigo. No nos conocemos de nada, nunca nos hemos visto, pero en este día, siento que tengo que sentarme frente a ti. Y tiene que ser esta misma tarde porque mañana.... ya no estarás.



Van a sacrificar tu vida, hecho que sin hablar, estás pidiendo a gritos. Está cayendo la tarde, el horizonte se ha tornado rojo, semejante al hilillo de sangre que cae de tu boca. Y es que solo mirarte da miedo. Te falta un ojito y no puedo evitar pensar en tu sufrimiento cuando te lo arrancaron en uno de tantos combates ilegales en los que te habrás visto envuelto y en los cuales, y muy en contra de
tu voluntad, eso seguro, los sádicos te han obligado a participar, a luchar, a combatir, a pelear, a matar.... Una lucha encarnizada, pacto a muerte, dentellada aquí y allá, desgarros, vuestra piel destrozada
y hecha jirones, y vosotros, pobres desgraciados, luchando a muerte, obedeciendo ciegamente a los demonios disfrazados de dioses idolatrados.



No quiero ni imaginar ese momento, ni todos los que precedieron en tu larga y sombría vida. Creo que podrás tener 13 o 14 años. Muchos, y demasiados días de amargura.
Has debido ser para tus verdugos todo un "campeón". Grande y hermoso "ejemplar" has sido, y aún lo eres.
Corpulento "de cabeza ancha", como prefieren los sanguinarios sin escrúpulos. Ahora te me presentas ya viejo, enfermo y acabado.... a través de los barrotes del chenil.
Me miras fijamente, con el pobre ojito que te queda, así, impasible, estático, cansado y paralizado ante una vida que te ha tratado tan injustamente.



De vez en cuando, tengo que apartar la mirada. Impones, turbas y a la vez, despiertas mucha compasión, mucha pena. Han hecho de ti un infeliz....
Sentada frente a ti, cae la tarde, triste, pero hermosa, teñida de sangre, pero atravesada por una línea blanca en su horizonte. Tú y yo sabemos que esa línea es el día de mañana. Es la esperanza, el fin de tus días que se lleva por fin tu sufrimiento, antes de lo que esperas, y es que penosamente ya nada puede hacerse por tu desgraciada existencia.
Viejo, resignado, herido, desconfiado.... haces bien en no fiarte ya de nadie porque nunca nadie te ha dado nada, a excepción de golpes, palizas y gritos. Y no he deseado ni conocer tu nombre, el nombre de asesino con el que te han gritado y golpeado. Hoy te he llamado Gabriel, sólo entre tú y yo, como el ángel caído que ahora eres.



Y me sigues mirando, algo curioso, tan fijamente... y sé lo que estás pensando.
No es difícil imaginar que ya todo te resulta indiferente, que ya no vas a creer que a ti vaya a sucederte algo bueno, que nadie a estas alturas vaya a regalarte una pobre caricia. Ya no esperas nada de nada y sé que mañana, cuando vengan a dormirte para siempre, ni siquiera intentarás escapar de la muerte amiga. Fíjate, vosotros que la oléis a distancia.... Y es que entenderás, como el ser inteligente y desahuciado que eres, que va a ser el único acto de amor que la cruel raza humana ha cometido contigo en tu larguísima y sangrienta vida.



Pasa la tarde y tú y yo, continuamos mirándonos, a solas, en la perrera. Los demás perrillos están calladitos, respetando quizás el momento de despedida que nos está envolviendo esta tarde, tu última tarde... Y vuelvo a pensar en todo el daño que se te ha infringido, enquistando y endureciendo tu corazón, jaleado para que matases a otros desgraciados, que te han maltratado hasta el cansancio y finalmente, cuando ya no puedes ni con tu alma hecha jirones, acabas tus días en una perrera de la que nunca ya saldrás, solo, tan solo y enfermo...



Y te miro por última vez, acongojada y deshecha, y te llamo en tono cariñoso con el hilito de voz que me queda, en esta tarde que se muere, pero eres incapaz de mover un músculo de tu exhausto cuerpo. Ya no hay lenguaje en forma de alegría en tu rabo, ni en tus orejas mutiladas. Me levanto y me sigues con la mirada, te pongo un colchoncito en un rincón. Lo único que puedo regalarte. Es mi deseo, que pases la última noche de tu lúgubre existencia, acomodadito. Aislados tus gastados huesos del frío del suelo.
Tu última mirada me lo agradece. Quisiera haber hecho mucho más por ti, pero como tantas veces, no he llegado a tiempo. Ojala antes de marcharte, pudieras comprenderlo. Con pasos muy lentos, te diriges hacia él, y por fin, te quedas dormidito. Ojalá sueñes esta última noche con el Arco Iris en el que pronto estarás. Duerme ángel caído. Descansa de una vez, y mañana, cuando despiertes, un brevísimo instante, sea para vislumbrar la paleta de colores que te invita a dejar el mundo oscuro en el que te metieron y del que, por fin, sales para siempre.



Ha llegado la noche. El horizonte rojo se ha ocultado, pero perdura la línea blanca, esponjosa y flotante en el cielo sombrío: tu última esperanza.

NURIA MARTÍN.
APAP "LA GUARIDA" DE PUENTE GENIL


4 comentarios:

Jose María Sánchez dijo...

Estoy con los que sienten en positivo por los animales; estoy con los que sienten sus desgracias como propias;
estoy con los que luchan por su protección y cuidados;
estoy con los que sufren por sus tristes condiciones.
No es humano tratarlos con desprecio, eso solo demuestra la condición irracional del individuo.
Es más, estoy de acuerdo con Ghandi; en esa actitud mostramos nuestro estado de humanidad, en nuestra concepción del mundo y de los que lo habitan.
Somos reyes de la creación en la medida en que reinamos, no como soberanos despóticos sino con grandeza de corazón.
Solo los que se muestran nobles con los que están por debajo, en cualquier circunstancia, son lo que realmente se merecen ese título.

Jose María Sánchez dijo...

En relación a la tortura gratuita de los animales, he escrito un pequeño poema hace un tiempo que ahora quiero expresar aquí:

" POR LOS TORTURADOS"

"Horrores de la tierra,
sumaos en luto exquisito;
maldades infinitas,
extinguíos en masa desigual;
columnas de humo
de las chimeneas eternas,
esparcid los huesos calcinados
de todos los que cayeron,
incólumes de espíritu,
impasibles en el gesto,
torturados pero vírgenes,
exhaustos pero libres;
libres por fin de vosotros, torturadores...
libres por siempre jamás."

maria molina hernandez dijo...

Gracias por tus comentarios Jose, me encantan!!!
UN BESO

Wateringen dijo...

Hay,

What a beautiful blog.

Groetjes...Marijke
www.marijkevanooijen.blogspot.com